Me gustaría dejar hoy en el blog (esperemos que su dicha y su vida no tenga pronto fin) una poesía preciosa que esconde sin mucha intención una gran verdad. Fue escrita por Lupercio Leopoldo Argensola en la primera década del S. XVII. Hoy día podemos seguir aplicándonos el mismo cuento.
Qué lástima! Cómo somos engañados día a día y no hacemos nada por pararlo... ¡Todo lo contrario! Vamos detrás de esa falsa belleza.
Beldad de una mentira
Yo os quiero confesar, don Juan, primero,
que aquel blanco y carmín de doña Elvira
que el haberle costado su dinero.Pero también que me confieses quiero
que es tanta la beldad de su mentira,
que en vano a competir con ella aspira
belleza igual de rostro verdadero.
Mas ¿qué mucho que yo perdido ande
por un engaño tal, pues que sabemos
que nos engaña así Naturaleza?
Porque ese cielo azul que todos vemos,
ni es cielo, ni es azul. ¡Lástima grande
que no sea verdad tanta belleza!
Qué verdad es Beldad de una mentira Don Lupercio
ResponderEliminarera como buen escritor un adelantado a su época.
Un saludo,Paqui.
Realmente creo que Lupercio supo ver en su época lo que muchos hoy dia no pueden o quieren ver. Ánimo, Paula
ResponderEliminarAl final se cumple el dicho de que la belleza está en el interior. Acuna Matata Miguel
ResponderEliminarCon razón decía Ortega y Gasset aquello de "la belleza que atrae, rara vez es la belleza que enamora"
ResponderEliminar