martes, 21 de diciembre de 2010

¡¡Feliz Navidad!!

Buenas fechas se nos avecinan... nos encontramos ante un tiempo perfecto para la reflexión anual como hacen las buenas empresas y no mucho la gran empresa guvernamental. ¿Hemos sido píos? ¿Ha sido un año propicio para nosotros? ¿Hemos conquistado o avanzado en nuestros proyectos?

Aunque la picaresca que tanto nos distingue en nuestro país, creo que, subjetivamente, por fin me he llevado la recompensa que merecía. Me ha ocurrido lo que tanto ansíaba y no quería padecer una obsesión por conseguirlo: sentí un pinchazo, giré la cabeza y Eros estaba sonriendo por haber hecho una de las suyas. Lo mejor de todo es que no había errado en el otro disparo, dando justo en el clavo... Jamás pensé que el amor recíproco pudiera ser tan maravilloso. Lo mejor del 2010, sin duda. Gracias por amarme y dejar ser amada, Natalia.

Espero tener estas vacaciones navideñas un ratito para profundizar en un tema que me gustaría tratar que he desarrollado ampliamente en mis reflexiones, pero dejo un consejo de uno no muy sabio: no dejemos de poner el nacimiento o belén por mucho que nos queramos alejar de la tradición cristiana, si no fuera por estas fechas muchas familias jamás se unirían en su gran mayoría como acontece en esta época. Además, la Historia del Arte sería mucho más pobre si no hubiera abordado esta temática (y no os podría regalar esta maravilla de Juan Bautista Maíno, uno de la tierra).

¡¡Disfrutad de vuestros allegados!!