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Sin más dilación y sin continuo entretenimiento considero que ha llegado el momento de hacer una pequeña reseña a la lectura que me ha traído desde hace unos meses hasta ayer noche. Todo se ha de explicar, y la verdad es que por motivos de eterno hastío o melindres pasajeros, he perdido mucho tiempo dedicado al leer en otras obras, mayormente opúsculos con el fin de no enfrascarme en otra extensa lectura. La dicha obra es titulada Guerra y Paz en esta edición, ya que hay controversias incluso sobre su nombre. Regalo de mi Dulce Natalia, impulsado por otra lectura (de la cual en un principio desconfié, y mucho), La elegancia del erizo de Muriel Barbery. En esta obra aparece citada muchas veces, además de otras novelas de León Tolstoi, que dicho sea de paso, es el magnífico autor de Guerra y Paz, publicado entre 1865 a 1869, que como podemos entrever de su título habla de la guerra y la paz, y efectivamente, el hilo y la trama de la novela va cortándose y dando paso la paz a la guerra y viceversa. Primero de un modo diferenciado y posteriormente, mezclado. Muy significativamente, Tolstoi nos demuestra como en la guerra no hay paz, que en un mundo en guerra, lo belicoso llena la paz y lo marcial acapara todos los huecos de la sociedad. Como los conflictos afectan de por vida a sus protagonistas, el desastre, las pérdidas humanas, la sangre continua, -el mal de la guerra y sus consecuencias-. Aunque en el principio de la obra, Tolstoi nos cuenta detalladamente la acomodada vida de los principales personajes pertenecientes a cuatro familias: los Bezukhov, los Bolkonsky, los Rostov y los Kuraguin, siendo los principales protagonistas Pierre, Andrey y Natasha en la paz, pero influidos y sumergidos en la guerra, compartiendo protagonismo junto a Napoleón, Alejandro I y Kutuzov.
No me gustaría extenderme en demasía, pero se ha de comentar las claras reminiscencias de Tolstoi a la guerra franco-rusa, basando su novela en este acontecimiento, dando su visión histórica empapada de historiografía del conflicto. Es apasionante su lectura en la gran mayoría de sus tramos, dejando claro que hay partes largas y cargadas de explicaciones unamunianas de relaciones entre personajes, aunque ello es el punto álgido de la obra, un estudio minucioso del comportamiento y la personalidad influida por unas u otras avenencias, por unos sentimientos, por unas aflicciones, poniendo como ejemplo la entrada de Pierre en la logia masónica (fabulosa la descripción de esta secreta institución que en los últimos tiempos están siendo desprestigiadas por distintos colores políticos para manchar su imagen y su historia) o de la relación de los diferentes pertenecientes a la familia Bolkonsky con sus amigos y parientes lejanos, influenciados por los tejemanejes de Anna Mijáilovna.
Recomendadísima la obra. Eso sí, mejor lectura veraniega.
| Illarion Prianishnikov - Episodio de la guerra de 1812 |